viernes, 28 de agosto de 2015

Los Zapatos Rojos, un cuento para detectar y prevenir la frustración

Los Zapatos Rojos, un cuento para detectar y prevenir la frustración

¿Quién no ha sentido la frustración alguna vez?

En ocasiones nos sentimos frustrados al comprobar que un trabajo, en el que hemos invertido tiempo y esfuerzo, no da el resultado que esperábamos, lo cual nos hace percibir la realidad de una manera negativa.

Para abordar de un modo didáctico este tema tan común y tratar de aportar soluciones para detectar resolver los estados de frustración, os invito a leer el siguiente relato:


Había una vez una niña huérfana, muy pobre, que no tenía una casa donde vivir y pasaba su tiempo caminando descalza por el bosque. Un día decidió juntar todos los materiales que pudiera encontrar para hacerse un par de zapatos. Así fue que junto pedazos de cuero, hojas, ramas, telas, todo lo que encontró en el camino. Y con todo aquello se hizo un par de zapatos.

Siguió caminando, y cando llegó a una ciudad, vió un árbol de frambruesas y se le ocurrió , con el jugo de su fruto, teñir los zapatos de rojo.

Muy feliz siguió caminando con sus zapatos rojos, ya que había podido realizar con su propio esfuerzo e inteligencia unos bellísimos zapatos, tal y como ella los quería y los había imaginado.

Cierto día topócon una anciana, en medio del camino, que viajaba en un gran carruaje, muy engalanado. La mujer vió a la niña y sintió compasión, por eso la invitó a vivir en su casa.

Sintiéndose agradecida, y en deuda por lo que la anciana había hecho por ella, a partir de entonces, comenzó para la niña una carrera, para agradar a la mujer. Hasta tal punto que la anciana le pidió que tirara sus zapatos rojos y ella aceptó.

La niña estaba tan deslumbrada por la riqueza de la anciana que, poco a poco, comenzó a ser doesticada y llegó a hacer todo lo que la anciana quería....

¿Os véis reflejados en este relato? Tal vez alcanzaséis vuestras propias metas y las disfrutastéis, pero luego caistéis en la trampa de ser domesticados por otras personas y fueron los otros quenes os modelaton la viida para conseguir sus propios objetivos, En ese momento es cuando aparece la frustración.

Como a la niña del cuento, a mí si que me sucedió algo muy parecido, aunque gracias a buenos amigos y amigas, y a la fuerza de voluntad, logré desvincularme, por lo que si estáis en una situación parecida, os animo a ser valientes y dar un paso al frente.

4 comentarios:

  1. Un cuento muy ilustrativo Santi. Y qué bueno poder contar con buen@s amig@s.
    Saludos.

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    1. Me alegra que te haya gustado el artículo, Carmen! Te animo a utilizar el relato en tus clases.
      Muchas gracias por tu visita y por tu comentario.
      Saludos.

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  2. Pienso que esta situación nos ha pasado a todos en mayor o menor medida. Nos dejamos domesticar a veces y empezamos a perder nuestra personalidad. Lo mejor es que nos solemos dar cuenta de ello y llega el momento en el que hemos de elegir seguir domesticados o volver a ser quienes somos. Animo para todos aquellos para poder salir de esa domesticación.
    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Muy cierto, Piedra Creativa! Salvo por una cosa: Si elegimos el camino más divertido, ese de volver a ser nosotros mismos, no volvemos a ser nosotros mismos y hay está lo bueno. Volvemos a ser nosotros mismos, pero más sabios que antes de ese proceso de domesticación.
      Muchas gracias por tu visita y por tu comentario.
      Un saludo.

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